Tenía que ir a Córdoba, así que solo bastó un breve comentario:
¿...y si hacemos La Planchada? para que Ariel se subiera al tren, sin posibilidades de retorno.
Se me ocurrió que era perfecto para una salida en familia, para llevar a los que siempre protestan
cuando nos vamos solos.
Craso error, no es ningún paseo. La subidita de 4.5 kms. nos demandó 6 hs., varias colgadas del 110
en la que se debió emplear el Hi-lift, algunas eslingadas por la falta de bloqueo y penar con los brutos
cruces de ejes que me dejaban sin tracción.-



La buena voluntad de los acompañantes no alcanzó para evitar los golpes en los bajos
y las colgadas el 110, cuyo largo jugaba además en contra.


El problema de las salidas familiares es que hay algunos acompañantes que
también quieren manejar...

En definitva, una buena salida para despuntar el vicio, con mucha técnica y excelentes paisajes
que la niebla solo nos permitió entrever de vez en cuando. Volvimos sin daños de ningún tipo
y solo algunas marcas en los diferenciales y tensores.