Río Uruguay '13

A ver cuando hacemos una con los cabrones por acá fueron las palabras de Mauro cuando lo cruce en Gualeguaychù, y que tal una en lanchas fue el siguiente comentario y en una semana ya estábamos todos embarcados. Alfredo, capitán de la nave 1 rápidamente dijo si, y se abrió el cupo que se completo rápidamente.

El Viernes por la tarde salimos rumbo a Colón Entre Ríos en dos grupos, los que salen antes y los que trabajan, nos encontrarnos justo después de cenar por las calles de Colón.

Fuimos a unas cabañas que están en las afueras de a ciudad para agruparnos y descansar, por la mañana salimos temprano a la YPF para desayunar y despertarnos un poco.

Luego nos dirigimos al puerto a bajar las lanchas. De pasada parada a comprar carnada. “Acá se pesca con sabalitos”, dijo el maestro pescador de Colón quien, con su charla más que entretenida, se daba corte del mejor conocedor de cada piedra que hay en el Rio Uruguay. Al final los sabalitos fueron “liberados” y no vimos ni una piedra en el fondo del Rio, eso si el verso del guía de pesca fue extraordinario, pero con nosotros no funcionó ya que no lo contratamos.

Por Ahí dijo: vamos por ahí apuntando hacia el norte y no hacia el Rio Negro así que aceleramos a fondo por el hermoso Rio Uruguay.

Primera parada para investigar y para algunas otras necesidades fue en un enorme banco de arena donde salieron todos disparados en diferentes direcciones no se que buscaban o que querían dejar. Una vez terminados decidimos buscar un lugar para descargar los bártulos así que nuevamente rumbeamos al norte,

Acá no, a la tarde no hay sol; acá no la arena esta sucia; acá no, hay gente; acá no, no vamos a pescar nada; acá no, mejor allá; acá no, no me gusta y no sé por qué así que finalmente terminamos sin darnos cuenta en la costa Uruguaya en una hermosa playita con la sombra justa paro los 9 tripulantes.

Sacamos la picada, todos intrigados y con ganas de ver que había levantado Lucas esta vez en el supermercado. Sorprendidos todos, excelente elección todo riquísimo y muy abúndate.

Nos quedamos en esta playita pescando, relajados disfrutando del paisaje y aprovechando las lanchas para esquiar o al menos algunos, otros solo intentamos sin éxito, será la próxima.

A las 6 de la tarde se nublo, se escuchaban truenos, se vieron relámpagos y se largo la lluvia, así que salimos en dirección sur como para Coloó. De golpe Mauro dice se me van a mojar los asientos refugiémonos! así que a la costa nos fuimos, esperamos que pasara la peor de la lluvia y continuamos buscando un lugar para acampar.

Cuando lo encontramos, obviamente no nos gusto así que salió un grupo en busca de otro lugar. Al final este si gusto así que bajo una lluvia torrencial descargamos las lanchas y armamos campamento. Todos trabajando en algo, un grupo muy organizado cada uno abocado en su tema el campamento se armos como si no lloviera, mientras tanto el chef se dedicaba a un asado de esos a los que nos tiene acostumbrado, esta vez con increíbles mollejas chorizos y morcilla. Comimos bajo un techo plástico que la delegación construcciones colgó de los arboles así que pudimos cenar sin mojarnos.

Llovió durante la noche pero a la mañana, solo nublado y muy agradable. Desayunamos con mates, facturas y galletitas, cargamos las lanchas y rumbeamos al Banco de Caraballo, una hermosa duna de arena en medio del rio, pescamos desde la costas, otra vez mas picada, risas y cerveza para todos.

Sobre las tres de la tarde, arrancamos el regreso hacia la ciudad de Colón pero mucho del camino lentamente tratando de enganchar un buen dorado, se engancharon dos y se desengancharon también 2 pero lo peor fue que también perdimos muchos señuelos y anzuelos. Igual nos reímos mucho, menos los que no pudieron subir el dorado a la lancha.

Un fin de semana hermoso. Una salida diferente a lo que estamos acostumbrados, muchos de nosotros en varias oportunidades nos dimos cuenta de cuantas cosas tenemos siempre en nuestras camionetas ya que a cada tanto se escuchaba ummmmm tengo en la camioneta, uno caso fue el papel higiénico, todos tenemos en las camionetas pero en esta oportunidad no salimos en ellas, nos divertimos mucho igual a pesar del poco papel higiénico.

Especial agradecimiento a Alfredo y a Mauro que pusieron sus hermosas embarcaciones para que los cabrones pasemos tan buen fin de semana.

Relato y Fotos: Titanio

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