Se escucho un bueeeenooo y Mario rápidamente dijo es por ahí, una ni huella, alguna vez había un camino pero ahora casi cerrado entre los cañaverales y árboles caídos, seguimos y seguimos hasta que de golpe aparecimos en una vieja y abandonada vivienda al borde de un lago, un lugar alucinante así que ahí nomas prendimos un fuego, sacamos las parrillas y comimos un asado de vacío y pollos, increíble.












Después de la sobremesa se escucha, “es por ahí!” que pasa no quieren ir??
Bueno vamos, vamos es por el lago, si si por el lago!! por suerte estaba bastante playo y resulto que el camino no era por ahí.
Para la próxima llevaremos unas balsas para poder cruzar las camionetas.







Bueno vamos, vamos a buscar más nieve...



Así que volvimos a la ruta después de vadera y casi perder las patentes por la correntada.


Llegamos a un lugar donde se suponía había un camino, tapado completamente por la nieve pero nos metimos,


Un bosque de araucarias alucinante, todo nevado y muy cerrado, tan cerrado que tuvimos que despejar algunos arboles caídos sobre la huella y un poco de machete para no dejar el aluminio de las camionetas en las espinas.


Finalmente llegamos al rio donde hace muchísimos años había un puente pero ahora solo un rio que corría muy rápidamente y poco lugar para acampar. Pero nos acomodamos y que bien nos acomodamos una camioneta al lado de la otra dejando lugar para el gazebo y un buen fuego al borde del arroyo. En esta si el chef estaba a full, guiso de fideos!! tremendo, olla gigante, vino pan y mucha risa.












Por la mañana comenzamos el regreso, enfilamos hacia Pehuenia tomando por un camino hacia el lago.








Paramos al borde del lago Alumine donde nos terminamos el guiso de la noche anterior luego dimos toda la vuelta al lago y nos volvimos a Zapala por Pino Achado, hermoso camino todo nevado y en muchos lugares completamente helado.




En Zapala salimos a cenar, cominos unas pizas muy extrañas y ni hablar de la faina, cartón con ensalada.
Volvimos al hotel, abrazos agradecimientos y todos a dormir.
Sábado a la noche tarde ya todos en sus respectivos hogares muy felices de haber pasado una semana haciendo lo que nos gusta con nuestras camionetas usando todo el equipamiento que tenemos, comiendo, riéndonos y pasándolo bárbaro.
Muchas gracias Mario por todo, me encanto la invernal y espero se repita el año que viene.
En esta foto creo estamos todo, un hermoso grupo!

Sé que el relato es muy largo, pero lo hice así en 5 partes para que podemos más adelante refrescar los buenos momentos que pasamos.
Saludos.